Boletín 8: La carrera por la energía limpia: ¿dónde está Perú?

La transición hacia energías renovables se ha convertido en uno de los cambios estructurales más importantes del siglo XXI. Impulsada por la urgencia climática, la volatilidad de los combustibles fósiles y la necesidad de seguridad energética, esta transformación está modificando la forma en que los países producen, consumen y gestionan la energía.

El sector de las energías renovables continúa expandiéndose y generando oportunidades laborales a gran escala. Solo la industria de biocombustibles líquidos empleó 2.8 millones de personas en 2023, mientras que América Latina concentra el 43% de estos puestos, posicionándose como una región clave dentro de la nueva economía energética. Este crecimiento confirma que la transición energética no es una tendencia pasajera, sino un nuevo modelo de desarrollo productivo. Además, el impacto no se limita al sector energético: activa cadenas industriales completas, fomenta la innovación tecnológica y demanda nuevas habilidades profesionales

A pesar del crecimiento global, la expansión de las energías renovables no ocurre al mismo ritmo en todas las regiones. Algunos países lideran la manufactura de equipos y la instalación de infraestructura, mientras otros trabajan para fortalecer sus cadenas de suministro y capturar mayor valor económico interno.Esta diferencia es clave: los países que invierten temprano no solo reducen emisiones, también se posicionan como actores estratégicos en la economía del futuro. Quienes se retrasan corren el riesgo de depender tecnológicamente de otros.

¿Perú está acelerando su transición energética?

La energía solar avanza con fuerza en el Perú. Desde la Amazonía hasta la minería del sur, nuevos proyectos están reduciendo emisiones, llevando electricidad a zonas aisladas y transformando el modelo energético nacional. Hoy, invertir en renovables ya no es solo una decisión ambiental. Es una estrategia económica. Los países que lideran esta transición no solo reducen emisiones, también fortalecen su competitividad, atraen inversión y generan empleo de alto valor.

El Perú comienza a posicionarse como un actor relevante en el desarrollo de energías renovables en la región. La expansión de proyectos solares no solo responde a la urgencia climática global, sino también a la necesidad de garantizar seguridad energética, reducir costos operativos y llevar electricidad a poblaciones históricamente desatendidas.

Hoy, la energía solar se ha convertido en una solución estratégica para industrias, ciudades y comunidades rurales. A continuación, presentamos cinco proyectos que reflejan cómo el país avanza hacia un sistema energético más limpio, eficiente y sostenible.

1. Central Solar Requena: energía limpia para la Amazonía

Ubicada a orillas del río Ucayali, la ciudad de Requena alberga la microrred solar más grande del Perú. Este proyecto que supera los 13 millones de dólares de inversión cuenta con más de 12,000 módulos fotovoltaicos y un sistema de almacenamiento centralizado capaz de ofrecer 10 MWh.

Su impacto es contundente:

  • Modernizará el servicio eléctrico de 22,000 peruanos en localidades aisladas.
  • Evitará la emisión de más de 90,000 toneladas de CO₂ durante su vida útil.
  • Reducirá la dependencia del diésel, una de las fuentes más costosas y contaminantes.

Capacidad: 8 MWp
Tipo: Microrred híbrida

Más que un proyecto energético, Requena representa inclusión y desarrollo territorial.

2. MegaPlaza Ica: cuando el retail apuesta por la sostenibilidad

El centro comercial MegaPlaza Ica implementó un sistema de 888 paneles solares para generar su propia electricidad renovable.

Los resultados son significativos:

  • Cubrirá el 18% del consumo total del centro comercial.
  • Abastecerá hasta el 63% de las áreas comunes.
  • Permitirá un ahorro anual de 941 MW.
  • Evitará aproximadamente 170 toneladas de CO₂ cada año.

Este proyecto evidencia una tendencia creciente: las empresas están integrando la energía solar como parte de sus estrategias de descarbonización.

Capacidad: 537 kWp
Tipo: Sistema conectado a la red

La sostenibilidad ya no es solo reputación. Es eficiencia financiera.

3. BCP: la banca también se electrifica con el sol

Con el objetivo de convertirse en una empresa carbono neutral hacia 2032, el Banco de Crédito del Perú instaló paneles solares en su red de agencias a nivel nacional. El sistema prioriza el uso de energía solar y limita la dependencia de la red pública, generando:

  • Ahorros inmediatos
  • Menor impacto ambiental
  • Mayor resiliencia energética

Capacidad: 650 kWp
Tipo: PPA (venta de energía)

La transición energética ya no es exclusiva del sector industrial: también está llegando al sistema financiero.

4. Mina Chala: minería con más del 50% de energía renovable

En Arequipa opera una microrred híbrida que está redefiniendo el consumo energético en la industria minera. El proyecto integra 2,568 módulos solares y un sistema de almacenamiento BESS, instalado en un terreno complejo con pendiente de 25 grados.

Su impacto económico es notable:

  • Más de 300,000 dólares de ahorro anual en diésel.
  • Evita la emisión de 18,000 toneladas de CO₂ durante su vida útil.

Capacidad: 1.5 MWp
Almacenamiento: 1 MWh

Este caso demuestra que sostenibilidad y rentabilidad pueden avanzar juntas.

5. Tamshiyacu: electricidad renovable las 24 horas

En Loreto, la Central Solar de Tamshiyacu suministra energía continua a más de 6,000 personas, reemplazando hasta el 75% de la generación térmica de la ciudad. Además, evita el consumo de más de 100,000 galones de petróleo al año, reduciendo significativamente la huella ambiental.

Capacidad: 2 MWp
Almacenamiento: 3 MWh

Cuando la energía llega de forma sostenible, también llega el desarrollo.

Estos cinco casos reflejan una tendencia clara:

Los proyectos están apareciendo en sectores clave banca, retail, minería y electrificación rural mostrando que la transición energética avanza de manera transversal.

Además, la incorporación de sistemas de almacenamiento evidencia una evolución tecnológica que permitirá mayor estabilidad y autonomía energética.

La geografía peruana ofrece condiciones privilegiadas para la generación fotovoltaica, especialmente en la zona sur y en áreas con alta radiación solar.

A medida que los costos tecnológicos continúan disminuyendo, se espera que más empresas y comunidades adopten soluciones solares como alternativa competitiva frente a los combustibles fósiles.

La transición energética es ambiental y económica.

Perú está entrando en una nueva era energética

Los proyectos solares están redefiniendo la manera en que el país produce y consume electricidad.

Más inversión significa:

  • Mayor seguridad energética
  • Reducción de emisiones
  • Acceso a electricidad en zonas remotas
  • Ahorro para empresas
  • Desarrollo local

Pero el verdadero valor de esta transformación radica en su capacidad para impulsar crecimiento sostenible sin comprometer el futuro. El Perú tiene la oportunidad de convertirse en un referente regional en energías limpias.

La pregunta ya no es si la transición ocurrirá. La pregunta es qué tan rápido el país decidirá liderarla. Puedes leer más sobre esto en: https://plades.org.pe/energia-del-pueblo-caminos-publicos-hacia-una-transicion-justa/

 

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